WASHINGTON.– El Ejército de Estados Unidos informó que destruyó cinco petroleros iraníes en respuesta a dos ataques con misiles balísticos contra un buque de guerra estadounidense.
El Comando Central de Estados Unidos (Centcom) atribuyó las ofensivas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán y aseguró que ocurrieron durante los últimos dos días.
Según el organismo militar, la embarcación estadounidense logró evadir los misiles, continuó patrullando las aguas de la región y ninguno de sus tripulantes resultó herido.
Los petroleros Kaviz, Charminar, Horizon 1 y Riesco fueron atacados en el golfo de Omán, mientras que el Derya fue alcanzado cerca de la isla de Jarg, principal centro de exportación petrolera de Irán.
Estados Unidos afirmó que ordenó a las tripulaciones abandonar las embarcaciones antes de atacarlas y dejarlas fuera de operación.
El Centcom sostiene que esos buques formaban parte de una red clandestina multimillonaria utilizada para financiar a la Guardia Revolucionaria y a sus aliados en la región.
Nueva escalada entre Washington y Teherán
El ataque fue el segundo de este tipo en cuatro días. El sábado, las fuerzas estadounidenses destruyeron otros tres petroleros después de que Irán intentara atacar un portaaviones y un destructor de misiles guiados.
El secretario de Estado, Marco Rubio, advirtió que Washington no dejará sin respuesta los ataques iraníes contra sus embarcaciones militares.
Tras la nueva ofensiva estadounidense, medios estatales iraníes informaron que Teherán lanzó misiles contra objetivos de Estados Unidos en Jordania.
Las Fuerzas Armadas jordanas aseguraron que sus sistemas de defensa interceptaron 18 misiles balísticos y que otros dos cayeron en zonas deshabitadas. No se reportaron víctimas.
La Guardia Revolucionaria también pidió a las tripulaciones de petroleros ubicados cerca de puertos de Kuwait y Baréin abandonar sus embarcaciones ante posibles represalias.
La escalada aumenta la tensión en torno al estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio energético mundial, y genera preocupación por sus posibles efectos sobre los precios internacionales del petróleo.

